Sobre Mí

Hola, soy Anapaula Garza Lagüera y soy psicóloga certificada como asesora del sueño infantil. Pero antes que eso, soy mamá y como tú, alguna vez estuve desesperada y agotada después de haber pasado tantas noches sin dormir.

¿Te ha pasado que a veces ni te reconoces? Tal vez de pronto estás fuera de ti, sin paciencia, sin ánimos, sin poder concentrarte, sin ganas de tener vida en pareja. Créeme cuando digo que ¡te entiendo! Todo eso me pasó a mi.

De pronto me di cuenta que no estaba actuando como la mamá que yo aspiraba a ser, ni como la esposa, amiga ni la profesionista que quería. Todo se reducía a un agotamiento excesivo después de meses sin dormir bien ni una sola noche.

Recuerdo perfectamente el día que llegué a mi límite. Estuve arrullando a Adrián, mi bebé por una hora para lograr que se quedara dormido para su siesta. Con el tremendo dolor de espalda decidí acostarlo suavemente en su cuna para poder descansar yo, cuando en ese instante despertó en un llanto intenso. Me tiré a la cama a llorar yo también, verdaderamente no podía más. Nunca había dejando llorar a mi bebé, pero en ese momento no tenía fuerzas ni físicas ni emocionales para consolarlo.

Lo tomé y lo llevé con mi esposo y me encerré a seguir llorando. Recuerdo el shock que me dio los primeros momentos que lo dejé llorar, nunca lo había hecho voluntariamente, y aunque probablemente fueron solo un par de minutos, fue ahí cuando vi que no estaba siendo la mamá que quería. Necesitaba un cambio en mi vida, necesitaba solucionar el enorme problema que tenía en mis manos. No fue fácil dar con un método que fuera de la mano con mis valores familiares y aspiraciones de crianza respetuosa, pero finalmente lo encontré.

Decidida por cambiar mi situación, completamente drenada física y emocionalmente; me decidí junto con mi esposo por entrenar con mi hijo Adrian para ayudarle a aprender a dormir de manera adecuada.

Después de ver el impacto tan positivo que estos cambios tuvieron en mi hijo, en mí y en mi matrimonio, decidí llevar mis estudios y preparación a otro nivel que me permitiera ayudar a más familias. Tenía claro que había muchas familiar como la mía, necesitadas de apoyo con el sueño de sus hijos para poder dar su máximo en el resto de las áreas de su vida.

Fue así que, concluyendo mi maestría en psicología, me certifiqué como asesora del sueño infantil buscando enseñar hábitos saludables del sueño a los niños con un método gradual y gentil.

Mi misión hoy como asesora del sueño infantil, además de ayudar a todos esos niños a descansar adecuadamente para su desarrollo óptimo, es apoyar a esas mamás y papás agotados y desesperados. Tal vez tiene miedo y culpa al pensar en hacer cambios en el sueño de sus hijos, pero yo estoy aquí para decirles que no están solos, que aunque es un reto grande, si lo enfrentan, la vida les cambiará por completo y para bien. Unos papás descansados son papás que tienen ganas de entregarse a sus hijos, de convivir, de jugar.

Por otro lado, a unos papás agotados no les quedan ánimos de convivir y pasar tiempo de calidad con sus hijos, y créanme que la evidencia científica nos indica que esto impacta mucho más en el apego que lo que pueden impactar un par de noches de entrenamiento (hablando específicamente de mis métodos, no métodos de dejarlos llorar solos). El apego surge sobre todo en la convivencia, el contacto piel con piel, el contacto visual, en responder a sus necesidades y acompañar.

Ser una mamá descansada me ha permitido cumplir con muchas otras metas y retos de la maternidad, como darle pecho por un año a cada uno de mis hijos (que sin dormir, habría desistido por la frustración y agotamiento). Me ha dado energías para jugar, convivir en verdad y hasta para crear mi negocio y proyecto de vida. El autocuidado, además de ser indispensable, es también una enseñanza valiosa a dejarles a nuestros hijos. Primero tienes que estar bien tú para poder apoyar a los demás.

No nos tenemos que resignar a una vida de agotamiento, desánimo y frustración… la felicidad no es la meta, es el camino por el que quieres andar rumbo a tus metas y por el que quieres que tus hijos caminen también. ¡No dejes de hacer lo que necesitas para permitirles ser felices
juntos!

 



El Método

 

Es común que los padres se acerquen con inquietudes respecto al entrenamiento. Suelen tener dudas como  ¿qué tipo de método es este?, ¿implica dejar llorar a mi hijo?, ¿debo dejar de dar pecho para que mi bebé duerma?,  ¿es necesario concluir el co-lecho?

La realidad es que no es necesario elegir entre una cosa u otra, pues la cuestión no es discutir que está bien y que está mal, sino qué es lo que desean para su familia; y con esos deseos, sean co-lecho, transición a cuna o cama, destete o mantener la lactancia, con todo podremos trabajar y hacer ajustes que mejoren el sueño familiar bajo las circunstancias deseadas.

El método de “Gentle Sleep Coaching” fue creado por Kim West LCSW-C, como una alternativa más gradual y gentil para aquellos padres que les resulta muy difícil o no están de acuerdo con seguir el método “Duérmete Niño” o de “dejar llorar”, o que lo han intentado sin éxito. También es para aquellas familias que quieren tener co-lecho pero encuentran que sus hijos no están durmiendo bien aún estando a su lado; o para las que lo han practicado durante algún tiempo, pero están listos para dejar de hacerlo. Es para las mamás que quieren seguir teniendo tomas nocturnas, y para aquellas que desean eliminarlas (todas o algunas). El método es para todo padre o madre cansado/a y privado de sueño que busca desarrollar hábitos de sueño saludables en su hijo/a.

Tal vez tu inquietud principal es si bajo esta metodología se puede garantizar un entrenamiento absolutamente libre de llanto, y la respuesta es no; en realidad es imposible garantizar eso. Para un niño, la expresión de sus frustraciones, desacuerdos y dificultades típicamente sucederá a través del llanto. Por ejemplo, si tú has enseñado a tu hijo a dormirse arrullado, y de pronto quieres cambiar esto,  lo esperado será que tu hijo proteste y se resista al cambio. Sin embargo, en este método no lo dejarás llorar solo, sino que lo estarás acompañando a lo largo de su proceso de aprendizaje.

El objetivo siempre será que el proceso se lleve a cabo con el menor llanto posible. Para conseguir esto, se les sugiere a los papás ser siempre afectuosos y sensibles a las necesidades de su hijo, mientras a la vez, le dan el espacio y tiempo para aprender una de las habilidades más importantes en su vida: el conciliar el sueño por sí solo.

En este tipo de entrenamiento los padres permanecen cerca de su hijo para ofrecerle apoyo y consuelo, tanto físico como verbal, mientras lo van guiando hacia el aprendizaje de dormir sin ayuda. Haremos lo anterior a través de un plan personalizado según sus valores y filosofía como padres, la edad, salud y temperamento de su hijo, buscando el descanso y bienestar de la familia entera. 

 

Preguntas Frecuentes

Los cambios en las necesidades de sueño de los niños ocurren en periodos cortos. Por eso es importante apegarse a su edad actual para obtener la información adecuada y relevante al momento presente. Lo anterior tomando en cuenta que si está más cerca del siguiente grupo de edad, tal vez a una semana de cambiar de grupo, entonces será mejor comprar el programa del siguiente rango de edad.

De manera más concreta, si tu hijo tiene 7 meses, debes comprar el de 6 a 8 meses, si tiene 8 meses recién cumplidos, debes comprar el de 6 a 8 meses, si cumplirá 9 meses en una semana, entonces puedes comprar el de 9 a 12 meses.

¡CLARO! Le sirve a todas las mamás que quieran cuidar, mejorar o modificar hábitos del sueño de sus hijos. La información es muy completa y puedes servirte solamente te lo que sea relevante para tu familia. Lo que aprenderás te permitirá adaptar las estrategias a tus necesidades personales. 

Obtendrás información de una modalidad de entrenamiento del sueño gradual, gentil y respetuosa con los niños, pero no será necesario para todos los papás implementarla tal cual. Recibirás información para hacer adaptaciones y mejorar el sueño bajo diferentes escenarios. Por ejemplo, podrás mejorar el descanso si quieres mantener el colecho con tu hijo o si quieres dejar el colecho para enseñarle a dormir en su propio cuarto. Aprenderás también cómo hacer para establecer tomas nocturnas o eliminarlas por completo si tu hijo está listo.

Es posible que sí, pues los niños expresan sus frustraciones, desacuerdos y dificultades a través del llanto. Por ejemplo, si tú has enseñado a tu hijo a dormirse arrullado, y de pronto quieres cambiar esto, lo esperado será que tu hijo proteste y se resista al cambio. Sin embargo, en este método no lo dejarás llorar solo, sino que lo estarás acompañando a lo largo de su proceso de aprendizaje y siempre con el objetivo de que el proceso se lleve a cabo con el menor llanto posible. 

Aun así podemos entrenar con ciertas variaciones en el proceso para mantener el co-lecho, siempre y cuando los papás así lo deseen. Por otro lado, si el co-lecho no es deseado, si no más bien una estrategia para lograr que su hijo duerma, o si fue planeado pero se desea concluir con dicha situación, podemos entrenar en otra habitación.

¡Claro! El plan de entrenamiento se creará para tu situación actual, adaptándose a tus necesidades específicas y buscando apoyarte en tus metas de lactancia y valores familiares.

El entrenamiento está diseñado para niños de 6 meses a 6 años. Sin embargo, antes de los 6 meses, se ofrece un programa en el que se brinda información para crear hábitos saludables del sueño desde un inicio. También se brindan estrategias para comenzar a modelar cambios suaves en el sueño del bebé que le permitirán a la familia obtener un poco más de descanso en los primeros meses.

Se refiere a la utilización de un método específico para modificar patrones de sueño que no son adecuados o interfieren con el descanso adecuado de la persona. Para más información sobre la metodología puedes consultar el apartado sobre la metodología.

Puedes contratar el servicio de videollamada en la que tendrás una breve consulta individual para obtener apoyo con tus dudas e inquietudes.